Tus redes ya te dijeron qué hacer. Nadie te lo tradujo.
Un panel que junta todas tus cuentas en una sola pantalla, corre en tu computadora y te dice, en castellano, qué grabar el lunes. Todo lo que vas a ver acá abajo son mis números reales — no hay ni una captura de ejemplo.
Sin cuenta que crear. Sin suscripción. Sin servidor de nadie en el medio.
Por qué esto existe
Tenés los datos. Están repartidos en tres idiomas distintos.
Instagram te muestra 30 días. YouTube Studio te muestra otra cosa, con otros nombres para lo mismo. Facebook es una tercera pestaña. Y para saber si este mes fue mejor que el anterior, terminás anotando números en una planilla.
Lo de hace tres meses no existe
Las plataformas te dan una ventana móvil. El día que no bajaste el dato, se perdió para siempre. Es como llevar la caja de hoy sin libro contable: sabés cuánto entró, no sabés si estás creciendo.
Cada app habla su idioma
"Alcance", "impresiones", "visualizaciones", "cuentas alcanzadas". Cuatro palabras para cosas parecidas pero distintas, y ninguna te dice cuál mirar primero.
Te dicen cómo te fue, no qué hacer
Un velocímetro te dice a qué velocidad vas. Un GPS te dice dónde doblar. Las estadísticas oficiales son el velocímetro.
Pantalla por pantalla
Esto es lo que vas a tener abierto todas las mañanas.
Once pantallas. Abajo están las que cambian decisiones. Los números que ves son los de mi cuenta el día que saqué las capturas, con los nombres de quien comentó tapados — su comentario es público, su nombre en mi web no.
Todo, de un vistazo, apenas abrís.
Las tres redes juntas: cuánta gente te vio, cuántos te siguen, qué se movió. Cada número trae abajo, en letra chica, qué significa — porque "frecuencia 2,29x" no se entiende ni sabiendo del tema.
Y cada uno viene comparado con el mes anterior. No contra el promedio de la industria: contra vos hace 30 días, que es lo único con lo que te podés comparar de verdad.
Alguien te lee los números y te dice qué está pasando.
Esta es la pantalla que no existe en ninguna app oficial. Una IA lee tus métricas de las tres redes y escribe un diagnóstico en castellano: qué te está pasando, con qué analogía se entiende, y qué dejar de hacer.
No es una frase genérica de coach. Cita tus piezas, tus porcentajes y tus fechas.
Una nota por red, y qué hacer en cada una.
Cada red recibe su propio puntaje, sus señales medidas y una lista de acciones concretas. No "publicá más": a qué hora, con qué formato y por qué, sacado de las piezas que ya te funcionaron.
Acá es donde el panel se pone incómodo, que es para lo que sirve: me dijo que YouTube estaba apagado hacía ocho semanas mientras seguía trayendo suscriptores solo con lo viejo.
Los tres números que decide el algoritmo. Y casi nadie calcula.
Instagram no mira cuántos likes tuviste. Mira qué proporción de los que te vieron hicieron algo. Compartidos sobre alcance pesa 3 a 5 veces más que un like, porque es la única señal que te lleva a gente que todavía no te sigue.
Las apps te dan los números sueltos. La división hay que hacerla, y cuando la hacés la lectura se da vuelta: mi reel más visto resultó ser el peor de todos.
Cada publicación, medida contra las de su propia especie.
Un reel y un carrusel juegan campeonatos distintos: Instagram los ordena con sistemas diferentes. Compararlos con la misma vara es lo que hace que creas que "te fue mal" cuando en realidad te fue normal.
Por eso cada pieza se compara contra tu propia mediana de ese formato, y la etiqueta te lo dice sin vueltas: "compartidos: la mitad de tu mediana".
Cuál merece pauta y cuál fue alcance desperdiciado.
Cada punto es una publicación. A la derecha, las que llegaron lejos. Arriba, las que movieron a quien las vio. Las líneas punteadas son tus propias medianas.
Lo de abajo a la derecha llegó a mucha gente y no movió a nadie: alcance que no sirve. Lo de arriba a la izquierda funcionó muy bien con los pocos que la vieron — esa es la que merece que le pongas plata.
Llegar a gente nueva no sirve si el perfil no la retiene.
El panel separa cuánto de tu alcance fue a gente que no te sigue, y después arma el embudo paso a paso: te vieron → entraron al perfil → te siguieron.
Ese fue el dato que me cambió el diagnóstico entero. El problema no era el contenido: era que la gente llegaba y el perfil no la convencía. Dos cosas muy distintas, con soluciones opuestas.
Quién levantó la mano y todavía está esperando.
Es el único lugar donde tu audiencia te habla con palabras en vez de con métricas. El panel los lee todos, los clasifica por para qué te escriben —quieren contratarte, están trabados, solo te aplauden— y te separa los que esperan una respuesta.
Si usás CTAs del tipo "comentá PANEL y te lo mando", detecta a quién disparó la palabra y no recibió nada. Esa gente levantó la mano y se está enfriando mientras leés esto.
La pieza siguiente, escrita a partir de lo que ya te funcionó.
Elegís red, formato y objetivo, y la IA escribe la pieza en el momento, leyendo tus propias métricas. No hay un banco de "20 ideas para tu nicho" esperando: se escribe con tus números de hoy.
Viene el gancho, el guion paso a paso, el CTA, las placas — y abajo, por qué te propone eso, con el número que lo justifica. La captura de al lado salió de apretar el botón una vez.
Lo que gastaste y lo que conseguís gratis, en la misma pantalla.
Esto no lo puede hacer ninguna herramienta de ads, y no es mala voluntad: el Administrador de Anuncios no sabe qué pasa en tu contenido orgánico. Son dos productos distintos de la misma empresa.
Y el "resultado" se elige según el objetivo de cada campaña: si la campaña era de mensajes, te muestra cuánto te costó cada conversación. El CTR no paga sueldos.
⚠️ Es la única pantalla de toda esta página con datos que no son míos — son de una cuenta de cliente, con los nombres cambiados y los importes movidos. No tengo cuenta publicitaria propia con gasto real.
Si el mes fue malo, saber si fue tuyo o del rubro.
Cargás las cuentas que quieras seguir y el panel te trae sus números y su mediana, al lado de los tuyos. Un mes flojo cuando todo el rubro está flojo es una cosa; un mes flojo cuando el resto crece es otra bastante peor.
Se analiza en el momento, con un botón: no hay que esperar a que se regenere nada.
Y además
Las pantallas que no entraron arriba.
No me creas
Entrá y tocá todo.
El panel de verdad, con mis datos de verdad, abierto para que lo navegues pantalla por pantalla. Te lo abro si me dejás un contacto — no es un muro, es que quiero saber quién lo está mirando y poder responderte si te sirve.
Pedir acceso al panel →Se abre en una pestaña nueva · pesa 2,6 MB · mejor desde una computadora
La pregunta incómoda
“¿Para qué quiero esto si Instagram ya me da las métricas gratis?”
Buena pregunta, y merece respuesta. Estas son las cosas que las apps oficiales no pueden darte. No es que no quieran: estructuralmente no pueden.
Los tres ratios del algoritmo
Te dan los números crudos por separado. Te muestran tamaño —500 likes—, no calidad —500 sobre cuántos—. La división hay que hacerla.
Cada pieza contra tu mediana, por formato
Te comparan contra tu "cuenta promedio" mezclando reels con carruseles. Instagram los rankea con sistemas distintos: promediarlos es sumar peras con kilos.
Tu propio histórico
Ventanas fijas, y lo viejo desaparece. Meta no te guarda la serie: el día que no la bajaste, se perdió para siempre.
Quién te habló y qué te pidió
Te dicen cuántos comentarios hay. Nadie los lee por vos, ni separa los tuyos de los ajenos, ni te dice cuál es un cliente.
Quién quedó esperando tu CTA
Directamente no existe. Requiere cruzar los comentarios con tus respuestas, y ninguna app lo hace.
Costo por el resultado de tu objetivo
Meta lo tiene, disperso entre decenas de métricas. Te muestra CTR y CPM porque son universales. Cuánto te costó cada conversación hay que ir a buscarlo.
Orgánico y pago en el mismo lugar
Esto es imposible en las apps oficiales, y es lo más difícil de copiar. Si un reel rinde bien sin pagar, es candidato a ponerle plata. Si una campaña rinde peor que tu contenido gratis, estás pagando por algo que ya tenías.
Y algo que conviene decir de frente: esto no reemplaza a las estadísticas de la app. Es una capa arriba. Seguí mirando Instagram; esto te dice qué hacer con lo que ves.
Dónde viven tus datos
En tu computadora. Y en ningún otro lado.
Las herramientas que hacen algo parecido cuestan entre 30 y 100 dólares por mes, y para funcionar necesitan una copia de tus datos en el servidor de otro.
Esto no. Es una carpeta que se copia y un programa que corre en tu máquina, hablando directo con las APIs oficiales.
- Tus claves quedan en un archivo de tu disco, con permisos de solo-tu-usuario
- No hay servidor mío en el medio: yo no veo tus números
- No hay cuenta que crear ni contraseña que recordar
- El día que no lo quieras más, borrás la carpeta y listo
- La app de Meta que se crea es tuya, no mía
Cómo lo conseguís
Te lo dejo andando con tus cuentas.
El panel es gratis. Lo que lleva trabajo es la parte que traba a todo el mundo: crear la app de Meta, conectar YouTube, generar los tokens que no vencen y dejar todo corriendo en tu máquina. Eso lo hago yo, con vos adelante, y te explico cómo leerlo.